Comentarios recibidos (por orden alfabético)
Del Dr. Alejandro Cuesta
Estoy totalmente de acuerdo en que esto se legisle y se comience aplicar y pienso que lo mismo opinará la mayoría de los colegas. Todos tenemos experiencia en el reimplante al mismo paciente de un dispositivo antes explantado por infección.
Algunos comentarios.
1. Me parece que en la ley debe quedar establecido que no se trata de una autopsia. Esto es para proteger el acto de las connotaciones legales de la misma.
2. Me parece bien que sea el Instituto de Transplante que esté a cargo de la extracción. Explantarlo cortando los cables lo puede hacer cualquier médico con mínima experiencia quirúrgica. Habrá que asesorarlos sobre algún detalle menor, pero ellos cuentan con un conocimiento para estas circunstancias delicadas que no tenemos nosotros.
3. No queda claro en la ley de quien será la responsabilidad de garantizar la integridad física del material y la esterilidad. Esto es muy importante. Los legisladores sabrán si debe ser parte de la ley o de la reglamentación.
4. Me suena mal que el paciente para revocar un consentimiento tenga que pagar el implante. Buscaría la opinión de la comisión de bioética.
Quedo a las órdenes para colaborar en el tema. Hay bibliografía suficiente al respecto. Alguna la tenemos y otra habría que comprarla porque son revistas que aquí no llegan.
Me parece que tenemos que apoyar fuerte esta iniciativa. Primero porque está muy bien, segundo para separar nuestra imagen de la industria y tercero para mostrar que hablando y teniendo buena relación con la SUC se pueden obtener beneficios para todos.
Del Dr. Pablo Fernández Bonizo
Es un proyecto que debería ser más concreto desde el vamos.
No dice en ningún momento quien será el responsable, el garante, por implantar un producto ya utilizado en otro individuo.
Si bien del punto de vista médico esto puede realizarse, debe quedar bien claro quien realiza cada paso del procedimiento. Quien es el nuevo organismo responsable o garante, ya no es el fabricante, tampoco somos los médicos implantadores.
Habría que realizar un análisis de costos para ver qué valor tiene todo esto y en que sistemas valdría la pena realizarlo. Hay que sacarlo, acondicionarlo, chequear que su funcionamiento sea adecuado, reesterilizarlo.
Otro gran problema es a quien destinamos estos aparatos reusados. Como elegimos a quien uno nuevo y a quien uno usado.
Pienso que no debe quedar solo en manos del FNR. Deberá ser una Comisión más ampliamente constituida
Hoy por hoy la ley es igual para todos. Todos recibimos un aparato nuevo. Con este nuevo proyecto ya no somos todos iguales frente a la misma ley.
Creo además que el art. 5º debe ser borrado de la ley. Cada uno paga una cuota al FNR por la que tiene sus derechos de prestaciones y también tiene el derecho a querer o no donar lo que es suyo por derecho adquirido. No es un bien de la Sociedad.
Pienso que debe haber muchas cosas más para discutir
Tal vez un pequeño grupo de pacientes que por una sobrevida muy corta por otra patología (neoplasia) puedan implantarse estos dispositivos reusados.
A mí me sería muy difícil elegir a quien uno nuevo y a quien uno usado.
Capaz que los parlamentarios como no están involucrados tanto con estos sistemas y como son estos pacientes le sería más fácil decir a este uno nuevo a este uno usado.
Algo adicional a lo ya expresado.
Una de las cosas muy buenas que tiene la ley de creación del FNR y el financiamiento de diferentes técnicas es que todos éramos iguales frente a esa ley. La diálisis, la cirugía cardíaca, el trasplante, los dispositivos implantados, etc. no importaba para quien era, era brindada por igual.
Con esta nueva ley se crean grupos diferentes y sobre todo aquellos con poder adquisitivo elevado compraran sus dispositivos nuevos y el resto le tocará el que salga, nuevo o re-usado.
No se si vale la pena darle vuelta a las cosas.
Teniendo en cuenta que el sector dispositivos (MP-DAI) representa mas o menos solo el 2% de las erogaciones del FNR, ¿vale la pena realizar algo que seguramente no tuvo un análisis de costos, crea desigualdades y además no sabemos quien es el responsable sobre ese aparato reusado? ¿En realidad vale la pena?
Por otro lado queremos ahorrar en algo muy difícil de instrumentar y por otro lado el FNR sale a decir que tiene superávit. No lo entendemos.
Del Dr. Gustavo Junker
Me parece muy interesante la idea pero de difícil instrumentación, de acuerdo con el planteo de Jorge, pero yo lo veo más difícil, fundamentalmente en lo que se refiere a las garantías de parte de los proveedores, y el costo del procedimiento en sí, que no se sí lo cubriría el FNR.
Creo que en el único caso en que este proyecto podría tener lugar es en el de aquellos pacientes en que el FNR niega el procedimiento con dispositivos originales, y el "candidato" no cuenta con recursos propios.
Me da la impresión que desde el punto de vista legal, y rigiéndonos por las normativas que fija el FNR, que pueden ser discutibles, refutables y apelables, para el enfermo comprendido en las normativas no tendría lugar, ya que siempre se va a solicitar un dispositivo original.
Del Dr. Jorge Mayol
Debemos agradecer a la Dra. Xavier el haber compartido con la SUC el proyecto.
Doy mi opinión para iniciar un intercambio de ideas dentro de la SUC.
Si bien no es un tema que haga a mi práctica profesional, es interesante la propuesta de la legisladora Xavier respecto a la extracción de MP y desfibriladores "activos" a los pacientes fallecidos.
Discrepo con el artículo 5to., que a mi entender plantea que la negativa del paciente a otorgar el consentimiento a la eventual extracción del dispositivo, lo lleva a tener que pagarse el dispositivo y el FNR ¡solo se hace cargo de la colocación!
Así planteado, el consentimiento al explante es CONDICIONANTE de la financiación.
Deberían contemplarse los aspectos médico-legales respecto a seguridad en el re-uso, garantía post-procedimiento (es probable que las empresas fabricantes no lo den), entre otros.
Con respecto a su pregunta sobre evidencia científica sobre el re-uso de otros dispositivos, están descartados los stents vasculares y las válvulas cardíacas.
Desconozco como se resuelve el punto referido sobre el personal que realizara el explante
Del Dr. Marcos Mouliá
Surgen dudas a tener en cuenta en varios aspectos:
1. Bioseguridad del paciente al que se le implanta el producto medico implantable rescatado del fallecido. HIV, Hepatitis B y C y otros riesgos a evaluar por los Infectólogos.
2. Garantías del correcto funcionamiento y duración del producto reimplantado
3. Costos de todo el proceso, evaluando la relación Costo/Beneficio.
Del Dr. Luis Vidal Con respecto al proyecto de la Senadora Dra. Mónica Xavier quiero hacer los siguientes comentarios:
Si bien me parece bueno utilizar equipos que tienen una buena vida útil por delante, creo que habría que definir aspectos que en este proyecto no se mencionan y que a mi entender son fundamentales para su viabilidad.
Los aspectos más difíciles de resolver de un proyecto de estas características son a mi entender el tema de las responsabilidades por el acondicionamiento de los dispositivos re utilizados y a quién se le coloca un dispositivo nuevo o uno re-usado.
Por ejemplo, se coloca a un paciente un dispositivo re-utilizado, este falla y el paciente fallece o tiene un cuadro grave como consecuencia de la falla. ¿Quién es responsable? ¿Si el paciente hace una demanda, a quién demanda? ¿Al que chequeó el equipo, a la autoridad sanitaria que lo autorizó, al médico que lo indicó o al que lo implantó?
¿Quién los acondicionará y se hará responsable?
Seguramente los Cardiólogos que lo indicamos y los implantadores no querremos asumir la responsabilidad de elegir a quién implantar un equipo re-utilizado ni la de la probabilidad de falla.
¿La asumirá la fábrica del dispositivo? Seguramente tampoco. ¿El que lo acondiciona? ¿La autoridad sanitaria?
¿A quién se le coloca el dispositivo? Como todos querrán un equipo nuevo, habría que definir criterios para su uso y ser muy estrictos en su aplicación. En el caso de que se le coloque un dispositivo re utilizado el paciente debería firmar un consentimiento de que conoce esta situación.
Todos estos aspectos quedarían para que el FNR los reglamente.
Son aspectos tan básicos e importantes que me parece deberían definirse en el Parlamento, que a mi entender es un ámbito donde discute la sociedad toda a través de sus representantes.
De lo que se expresa en el proyecto, lo que no me gusta es que sea obligatoria la "donación del dispositivo" para poder obtener la cobertura financiera. Mucha gente y por diferentes motivos puede negarse y de hecho se niega a la donación de órganos o a que se toque su cuerpo después del fallecimiento. Creo que no puede ser obligatorio, que el paciente debería poder decidir igual que en la donación de órganos sin que eso tenga repercusión posterior. En caso contrario, ¿qué pasaría con quienes se nieguen y no tienen dinero para pagarse el dispositivo? A mi entender ese aspecto es fácil de solucionar y de poca relevancia con respecto a los puntos iniciales.
Con un consentimiento que se firme por sí o por no seguramente ya habría dispositivos suficientes.
Espero que estos comentarios sean útiles. |
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