1948 - 60 AÑOS - 2008
Comprometidos con la salud de nuestra gente

Inicio  
  l

Artículos comentados 2008

 
 

Comparison of Thrombolysis Followed
by Broad Use of
Percutaneous Coronary Intervention With
Primary Percutaneous Coronary Intervention
for ST-SegmenT
Elevation Acute
Myocardial Infarction
Data From the French Registry on Acute ST-Elevation Myocardial
Infarction (FAST-MI)


Nicolas Danchin, MD; Pierre Coste, MD; Jean Ferrières, MD; Philippe-Gabriel Steg, MD;
Yves Cottin, MD; Didier Blanchard, MD; Loïc Belle, MD; Bernard Ritz, MD; Gilbert Kirkorian, MD;
Michael Angioi, MD; Philippe Sans, MD; Bernard Charbonnier, MD; Hélène Eltchaninoff, MD;
Pascal Guéret, MD; Khalife Khalife, MD; Philippe Asseman, MD; Jacques Puel, MD;
Patrick Goldstein, MD; Jean-Pierre Cambou, MD; Tabassome Simon, MD;
for the FAST-MI Investigators*

Estrategia fármaco-invasiva en el IAM

Datos del registro francés de Infarto Agudo de Miocardio con elevación del segmento ST (FAST-MI).

Motivo del estudio: Evaluar cuales son los resultados actuales en los pacientes con infarto agudo de miocadio con elevación de ST, con énfasis específico en la comparación de una estrategia fármaco-invasiva (trombolisis seguida de angiografía rutinaria) con la intervención coronaria percutánea primaria (ICPP).

Métodos: Este registro nacional en Francia incluyó 223 centros y 1714 pacientes en un período de un mes a fines de 2005, con un año de seguimiento. Sesenta por ciento de los pacientes recibieron terapia de repercusión, 33 % con ICCP y 29 % con trombolisis intravenosa (18 % pre-hospitalaria). El análisis de regresión multivariado de Cox se utilizó para identificar predictores del resultado a 12 meses.

Resultados: En situación basal el score GRACE fue similar en los pacientes sometidos a trombolisis o ICCP.  El tiempo de comienzo del tratamiento de reperfusión fue significativamente menor en trombolisis que en ICPP (mediana de 130 contra 300 minutos). Después de la trombolisis el 96 % de los pacientes fue sometido a angiografía coronaria y 84 %  a intervención coronaria (58 % dentro de las 24 horas). La mortalidad hospitalaria fue de 4,3 % para la trombolisis y de 5 % para la ICPP. En pacientes con trombolisis la mortalidad a 30 días fue de 9,2 % cuando no se usó intervención posterior y de 3,9 % cuando se realizó (4 % si se realizó en el mismo hospital y 3,3 % si se realizó luego de traslado a otro servicio).  La sobrevida a un año fue de 94 % para trombolisis y de 92 % para ICCP (p = 0,31).

Conclusiones: Los autores concluyen que, cuando se utiliza tempranamente luego del comienzo de los síntomas, una estrategia farmacoinvasiva que combina trombolisis con un uso liberal de intervención coronaria, produce resultados de sobrevida tempranos y a un año que son comparables con los de la ICPP.

Perspectiva: El presente estudio reporta datos contemporáneos en pacientes con infarto de miocardio con elevación de ST en Francia, un país con un buen desarrollo de la emergencia pre-hospitalaria y la cardiología intervencionista. En este ensayo la estrategia fármaco-invasiva, que combinó trombolisis seguida de angiografía e intervención en casi todos los casos,  consiguió resultados hospitalarios y de mediano plazo que son comparables a los de la intervención coronaria primaria. El tiempo óptimo para intervención coronaria post-trombolisis es controversial, pero la mortalidad fue mas alta para pacientes que recibieron intervención coronaria dentro de las dos horas siguientes a trombolisis y esta conducta debería ser evitada.
Estos hallazgos pueden tener importantes implicancias en términos de políticas de salud, dado que sugieren que la trombolisis inmediata seguida de intervención coronaria semi-urgente, puede ser una alternativa a la intervención coronaria primaria y puede obviar la necesidad de laboratorios de cateterismo ampliamente diseminados disponibles las 24 horas del día y siete días a la semana.

Debabrata Mukherjee, M.D., F.A.C.C.
Tomado de Cardiosource.com



 

Management of Cocaine-Associated Chest Pain
and Myocardial Infarction

A Scientific Statement From the American Heart Association
Acute Cardiac Care

Committee of the Council on Clinical Cardiology
James McCord, MD; Hani Jneid, MD; Judd E. Hollander, MD; James A. de Lemos, MD;
Bojan Cercek, MD, FAHA; Priscilla Hsue, MD; W. Brian Gibler, MD; E. Magnus Ohman, MD;
Barbara Drew, RN, PhD, FAHA; George Philippides, MD; L. Kristin Newby, MD, MHS

Manejo del dolor precordial o el Infarto Agudo de Miocardio vinculado al uso de Cocaína.
(Recomendaciones del Comité de Cardiología Crítica de la American Heart Association)

McCord y col señalan que la cocaína es la segunda droga ilícita en importancia de consumo en los EE.UU. luego de la marihuana. Lleva a más de 100.000 consultas en los departamentos  de emergencia, siendo el dolor en el pecho una de las motivos más comunes. Señalan que en aquel país las consultas aumentaron en casi un 50% entre 1999 y 2002. En Uruguay el consumo de la cocaína y sus derivados también se ha incrementado por lo que ya no infrecuente el tener que asistir a pacientes que consultan bajo el efecto de estas drogas.

La cocaína tiene múltiples efectos sobre el corazón, incluyendo el aumento de la presión arterial, la frecuencia cardiaca y la contractilidad del miocardio, Tiene también una acción vasoconstrictora sobre las arterias coronarias, la que asociada al aumento de la activación e hiperagregabilidad plaquetaria puede promover la trombosis coronaria.

Si bien los investigadores creen que el IAM inducido por cocaína parece ocurrir por lo general en las primeras horas luego del consumo, otros estudios sugieren que, sobre todo en los usuarios crónicos, la isquemia puede ocurrir muchas horas o incluso días después del mismo.
En estas recomendaciones, se hace hincapié en que el relato del paciente debería ser el principal medio de establecer el papel de la cocaína en un dolor de pecho-IAM, pero dada la renuencia a admitir el uso de la droga, las pruebas de orina pueden ser de utilidad.

McCord y col sugieren también que la evaluación y manejo de un paciente con dolor en el pecho o IAM inducido por cocaína debe ser similar al enfoque recomendado por alguien sin antecedentes de uso de la cocaína, con la importante excepción de la adición de benzodiazepinas. La evidencia también sugiere que los bloqueadores beta deben evitarse en la fase aguda, dada la propensión de algunos de estos agentes a empeorar la vasoconstricción coronaria. De hecho, dado el gran número de consumidores de cocaína que seguirán utilizando la droga, incluso después de un IAM, se debieran evitar los beta bloqueantes a largo plazo, incluso si estos pacientes asociaran una enfermedad arterial coronaria.

Por este motivo y otros, McCord y colaboradores hacen hincapié en que la cesación del uso de la cocaína "debe ser el objetivo primordial de la prevención secundaria."

Conclusiones:

  1. Las pacientes admitidas por dolor precordial o IAM asociados con el uso de la cocaína deben ser tratados en forma parecida a otros pacientes cursando un Sindrome Coronario Agudo "tradicional".
  2. Las Troponinas son los marcadores mas sensibles y específicos para el diagnóstico de IAM por cocaína dado que es frecuente la rabdomiolísis con elevación de la mioglobina sanguínea y la CK total, llevando a confusiones en el diagnóstico de IAM.
  3. Es beneficioso utilizar benzodiacepinas por vía intravenosa para aliviar el dolor y mejoría de la hemodinamia.
  4. Los Betabloqueadores están contraindicados o deben ser utilizados en forma muy cuidadosa.
 
 

Hands Only
(CompressionOnly) Cardiopulmonary
Resuscitation: A Call to Action for Bystander Responseto Adults Who Experience Out-of-Hospital Sudden Cardiac Arrest A Science Advisory fort the Public From the American Heart Association Emergency Cardiovascular Care Committee


MichaelR.Sayre,MD; RobertA.Berg,MD,FAHA; DianaM.Cave,RN,MSN; RichardL.Page,MD,FAHA; JeraldPotts,PhD,FAHA; RogerD.White,MD

Reanimación Cardiopulmonar con masaje cardíaco exclusivo

Entre los cambios más significativos que introdujeron las últimas Guías 2005 de Reanimación, figura la de pasar de 15 compresiones torácicas y 2 ventilaciones en RCP básico a 30 y 2 respectivamente. Aumentando el tiempo del Masaje Cardíaco Externo (MCE), disminuyendo las interrupciones del masaje, se logra mantener un flujo coronario mínimo aceptable que permita una desfibrinación efectiva en caso de FV. Estas nuevas guías, también recomiendan después de cada desfibrinación, completar los 2 minutos de RCP antes de chequear el monitor.
Por otro lado el paciente que sufre un PCR, en la mayoría de los casos, no tiene una hipoxemia previa, por lo cual la ventilación efectiva no es la prioridad en la reanimación.
Con respecto a la reanimación por testigos se comprobó que para los sujetos no entrenados es mucho más fácil y genera menos resistencia el realizar solo MCE. Incluso es más posible que el testigo realice la RCP si es que no tiene que hacer ventilación boca-boca.
El trabajo japonés del año 2007 del SOS KANTO study group, muestra en primer lugar que tenían mejores resultados los pacientes a los que se les hacia RCP frente a los que no y que los resultados eran mejores en los pacientes a los que los testigos (personal no sanitario) habían realizado MCE solamente.
El presente artículo de Sayre y col, en nombre de un panel de consejo de la AHA, de Circulation de Abril´08 se refiere a este aspecto, haciendo hincapié en las compresiones torácicas efectivas con un mínimo de interrupciones vinculado a mayor posibilidad de sobrevida al mes cuando se produce un  PCR en el ámbito extrahospitalario.
Se mencionan trabajos en los que se compara víctimas de PCR a los que se le efectuó Soporte vital básico convencional (30-2) y solamente MCE efectivo con resultados similares.
Las recomendaciones que surgen de este trabajo son:

  • Cuando un adulto colapsa en forma brusca los testigos entrenados o no, deben activar rápidamente el sistema de Emergencia e iniciar compresiones torácicas de calidad (compresiones rápidas y enérgicas en el centro del tórax) con un mínimo de interrupciones.Recomendación Clase I
  • Si el testigo no está entrenado en RCP básico o estando entrenado no se siente seguro sobre la calidad de su técnica deberá continuar realizando solamente compresiones torácicas hasta que se acceda al Desfibrilador Externo o arribe el personal de Emergencias.
  • Si el testigo está entrenado en RCP básico y se siente seguro sobre la calidad de su técnica realizará RCP básico realizando 30 compresiones y 2 respiraciones con una interrupción menor de 10 segundos entre ambas hasta la llegada del Desfibrilador Externo o el personal de Emergencias

El mensaje parece ser con respecto a los testigos Activar el sistema de Emergencia y actuar realizando RCP básico. ¿Cuál? El que se sientan capacitados… Pero ACTUAR!
Hasta el año 2010 en que se realizarán las nuevas guías estos trabajos van aportando datos que permiten ir haciendo modificaciones en las recomendaciones.
Hasta ahora lo que está claro es que, la sobrevida al alta hospitalaria, mejora con el inicio precoz de la RCP (con cada vez más datos que con un MCE efectivo solo, es tan eficaz como una RCP básica correctamente realizada) y la desfibrilación precoz.

Dra. María Dutra


   
 
 

Sociedad Uruguaya de Cardiología - Garibaldi 2593 - Montevideo Uruguay :: C.P:11600 :: Telefax: (005982) 487 25 65
E Mail: suc@adinet.com.uy :: Biblioteca: bibliosuc@adinet.com.uy :: Editor: Dr. Jorge Mayol :: Diseño: César Zignago